Vecinos del distrito de Lince denuncian el abandono de varias obras viales iniciadas el pasado 5 de febrero, que a la fecha no han sido culminadas. Las calles Bartolomé Herrera, Manuel Candamo y Francisco Lazo, utilizadas como rutas alternas por el cierre de la avenida Petit Thouars, permanecen en mal estado, generando serios inconvenientes de tránsito y seguridad.
“Esto ya va a cumplir dos meses y las pistas siguen destruidas. Solo dejaron los huecos, vinieron, empezaron y se fueron”, reclamó uno de los residentes. La situación ha convertido estas vías en focos de congestión vehicular, especialmente en hora punta, lo que ha facilitado la acción de delincuentes.
Los testimonios coinciden en que la zona se ha vuelto peligrosa, debido a que los vehículos deben detenerse por el mal estado de la pista, lo cual es aprovechado por ladrones para robar celulares a conductores y pasajeros. “Arranchan teléfonos desde las motos o corriendo entre los autos. Esto ya no es seguro”, señaló otra vecina.
Además, la constante polvareda afecta la salud y el comercio local. “El polvo entra a las casas, no se puede vivir así. Y en los restaurantes, ha bajado la clientela hasta en un 70%. La gente ya no entra por la contaminación”, contó un comerciante de la zona.
Los conductores también se ven perjudicados. Muchos afirman que sus vehículos sufren daños en la suspensión y dirección al transitar por las calles sin asfaltar. “Evito pasar por ahí, pero no hay muchas opciones. El carro sufre”, indicó un chofer.
Pese a los múltiples reclamos vecinales, la Municipalidad de Lince no ha emitido ninguna respuesta oficial sobre la paralización de estas obras. Los vecinos cuestionan el rol de la alcaldesa Malca y de los regidores del distrito. “Están de espaldas a nosotros. No se aparecen, no informan, no solucionan nada”, lamentaron.